OPINIÓN PERSONAL
TWITTER: @Re_esceptico
Si pensaron que Roy
Barreras era un fenómeno sin ningún rastro de vergüenza, este demostró ser
liliputiense a comparación de los que decían ser abanderados del capitalismo y
el libre mercado. Pero de eso nada, y sus actuales intereses lo prueban.
Terminaron dándole la razón a los que los señalaban como oportunistas
arrastrados.
Este 7 de septiembre
(del presente año), los medios de comunicación se encontraban a la expectativa
acerca de la decisión que tomarían las bancadas mayoritarias en el congreso. El
zoom se apuntó especialmente a los conservadores, liberales, y a los de la U,
(este último, partido creado por las antiguas fuerzas uribistas). Ese día, por
fin, se les agotó el tiempo para decidir de qué bando estaban. La sorpresa ni
tan sorpresa fue que, estos tres partidos, no accedieron a la posición más
prudente, que era “la independencia”, y descaradamente, se declararon
como partido del gobierno actual. ¡Dios bendito! más que sinvergüenza, fue
grosero este hecho.
No es una exageración,
y no me crean un aguafiestas, solo por criticar anticipadamente la posibilidad
de que los dos extremos políticos por fin le bajaran a las pugnas de toda una
vida, a consecuencia de las características ideológicas que los desunían; pero
es que, tomar un rol tan diferente al que pregonaban en campaña, incluso, hasta
en tono desafiante con tal de que Petro no subiera al poder, y hoy verlos
aliados al falso mesías, es todo lo que representa la sinvergüencería.
Obvio no le giraron un “montocontentillo”
a sus cuentas bancarias. Pero bueno, estamos hablando de políticos: habladores
de la que se imaginan; así que ya sabemos cuál fue el acuerdo para mantenerlos
estáticos en sus filas. Imagíneselo con la voz de Ocampo como vocero de Petro:
“Si contamos con su presencia como partidos de gobierno, con todo el impulso
para apoyar la reforma tributaria, entonces, cuando esta se apruebe y obtengamos
los frutos, hablamos de nuevo. Es decir, ustedes pongan las tierras y quédense
tranquilos que nosotros ponemos el agua y los fertilizantes; después, ¡A VIVIR
SABROSO SE DIJO!
Estos mismos partidos
que le inyectaron todas sus masas a Fico Gutiérrez, tuvieron un resultado tan humillante, que obligados se reestructuraron con tal de no perder la miel, antes de que el
panal colapsara. Muchos estúpidos en las redes, se jactaban al decir la
trillada frase de: “Hoy enterramos a Uribe, Pastrana, y Gaviria.” Lo irónico, y
a la vez chistoso, es que hoy les toca gobernar con los mismos. Tremendos
payasos los que sacaron tan inútil frase que fue tendencia.
Al ver la proliferación
amasada por los estrategas petristas, cabe destacar la diferencia que hacen
aquellos, que se apegaron a su espíritu coherente, y actuaron contrarios a la
hambrienta politiquería: el mismo 29 de mayo, Fico, del equipo por Colombia,
aún no había procesado la derrota, cuando este, junto con su fórmula, Rodrigo
Lara, manifestaron públicamente su apoyo a Hernández; no porque este fuera la
mejor opción en realidad; estuvieron motivados por el hecho de que al menos
tenían un 20% de afinidad con el ingeniero, frente al 0% de afinidad, respecto
al candidato del pacto histórico. Fueron tan demócratas y correctos en sus
convicciones, que en vez de pensar en promover el inútil voto en blanco, como
sí lo hicieron Fajardo y Robledo, (al hacerle más caso a su ego),
vertiginosamente y sin egos; poniendo primero a Colombia, corrieron a respaldar
al legitimo adversario del zurdo de gafas, sin la necesidad de un previo
acercamiento con el exalcalde de Bucaramanga.
En un caso anterior, la líder de la
oposición, María Fernanda Cabal, a pesar de representar al partido derechista
de Uribe, fue una de las pocas voces que se rebeló ante el actuar del
presidente Duque, donde ella advirtió que el ahora expresidente, nunca abrazó
las banderas de Uribismo puro; todo lo contrario, se dedicó a liderar su propia
agenda, excluyendo a su partido y a su mentor (Uribe), con ciertas salpicadas
en aras de caerle bien al progresismo carnívoro, que no hizo más que desmembrar
cada anatomía de su gobierno. La Cabal, con firmeza, cuestionó con altura a la
persona por quien votó en el 2018; reconociéndole lo que podía y, al mismo
tiempo, dejando entrever sus desaciertos, por la incapacidad de Duque de
imponer tácticas anticomunistas. Muy coherente en lo suyo.
Recordemos también que
Juan Daniel Oviedo, decidió no continuar como director del Dane, porque el
empalme del gobierno electo, mucho antes de recibir el poder, pretendía no
darle continuación a proyectos ya adelantados, que en su perspectiva, se debían
mantener y, al no haber garantías para su autonomía, supuso que era mejor que
otra persona liderara la entidad, dando un paso a cualquier lado, menos a la
izquierda de Petro. Todo un ejemplo de lo que realmente debe hacer un
funcionario, cuando este no se siente alineado con sus nuevos jefes.
El joven Juan José
Lafaurie Cabal (hijo de María F. Cabal), expuso a su partido como un circo donde
ya no pesaba la teoría promotora del orden, el respeto por los símbolos patrios,
la familia, y la propiedad privada (ideales conservadores). Por eso,
valientemente decidió emanciparse de lo que ante sus ojos, ahora era una secta
puesta para el servicio del fracasado socialismo. Lo mismo hizo Omar Yepes, que
después de arrasar en las elecciones e impulsar las candidaturas de sus
pupilos, decidió anticipar su ya anunciada renuncia como presidente del conservadurismo,
debido a la latente incoherencia del partido.
El influencer, Miguel
Polo Polo, solo tuvo que esperar que se resolviera el enredo de su curul, por
la circunscripción afro, para declararle la guerra a los zurdos, sin si quiera tener
la curiosidad de al menos olfatear las exquisitas mieles que se recolectaban. Este chico tenía
sus bases claras. Veo que entre menos artillería, más centrados.
A los tres partidos antes
mencionados les valió hígado seguir el ejemplo de los hoy opositores, ya que,
son incapaces de vivir sin su apológica Nutella. Gustosos heredarían diabetes,
debido a que su interés vale más que su convicción. Tan barbaros fueron, que se
sometieron a acuerdos con una coalición suicida, y dieron palabra si antes
conocer su plan de gobierno.
Nunca había visto tal
cosa. Sea un evento nuevo o antiguo, es de lo más detestable y amargo, para con
quienes aún creen y le quedan ideales. Ver a los partidos que Wikipedia los
describe como Centro y Centro-derecha, aferrados a servirle a un gobierno extremadamente
izquierdista, es como si uno el día de mañana viera a los líderes de Al-Qaeda asesorando
al gobierno norteamericano (enemigos a muerte, aquí y en la otra vida).
Lo que hasta ahora prevalece,
es que este pacto sí que está siendo histórico; por lo menos en eso van
cumpliendo. Estamos jodidos, si el próximo año les votamos a los tres
mosqueteros vendedores de patria.
Nota: Repudio el
insensible matoneo al que fueron expuestos los tres jóvenes de Salvación
Nacional, por parte de las figuras del mamertismo. Sea por su físico, sus
posiciones políticas, o su expresión corporal, no debieron ser víctimas de los
mismos que lloriquean cuando se les matonea a ellos.

Comentarios
Publicar un comentario